Fue la Mano de Dios, explicación y curiosidades

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Este artículo revela elementos importantes de la trama y explicación de Fue La Mano De Dios de Paolo Sorrentino, revelando su significado, hechos, historia real y las mejores perspectivas para apreciar sus méritos. Por lo tanto, se sugiere leerlo única y exclusivamente después de haber visto la película.

Las películas de Paolo Sorrentino son siempre extremadamente simbólicas y Fue la Mano De Dios no es una excepción. En el fascinante escenario de la Nápoles de los años 80, el director es capaz de mostrar el lado estéticamente más bello de la ciudad y el más humano y popular, formado también por los bajos fondos, las situaciones familiares confusas y las penurias privadas. La llegada de Maradona a la ciudad es el trasfondo emocional de una ciudad en la que ningún personaje puede encontrar realmente su propia dimensión de vida, y donde los mitos populares adquieren, por tanto, mayor trascendencia.

La mano de Dios, por tanto, no es solo aquella con la que se renombró el famoso gol de Maradona en 1986, también visible en la película, sino que en general representa la forma indescifrable en que se mueve el destino en la vida de los personajes. Se le menciona de manera feroz en la segunda parte de la película, cuando su tío Alfredo le explica a Fabietto que está vivo por una razón muy específica. “Fue la mano de Dios”. Desde el punto de vista del tío Alfredo, su vida iba a estar dedicada a la celebración de Maradona en Nápoles. Sin embargo, como pronto se verá, la segunda mitad de la película cambiará por completo la forma en que Fabietto ve la vida.

La película está claramente dividida en dos partes, y el punto de inflexión es la trágica muerte de los padres de Fabietto y Marchino. La primera parte de la película muestra todas las caras de Nápoles, incluida la visionaria formada por leyendas populares, como en la escena inicial con San Gennaro y ‘o munaciello (el monaguillo). La vida, en esa primera fase, se presenta despreocupada, y para ello tiene cabida esa adoración total que los hermanos Schisa tienen por Maradona. Los tormentos de la vida real, sin embargo, están emergiendo lentamente. En la gran riña entre los esposos Schisa, en la detención de un familiar mientras se transmite el partido de Argentina-Inglaterra, en los problemas de la tía Patrizia que se hacen cada vez más evidentes. No obstante, la vida de los chicos sigue teniendo el sabor juvenil de su edad.

La inesperada muerte de los padres lo cambia todo. Y es evidente cómo Fabietto se transforma más que los demás. Hasta el punto de distanciarse de su hermano mayor, que todavía no quiere aceptar que tiene que madurar rápido y dice que todavía quiere pensar en el verano y los amigos. Para Fabietto, sin embargo, se trata de convertirse en adulto, y de inmediato. El joven todavía no está seguro de lo que esto significa, y es significativa la comparación con el director napolitano Capuano, en el que Fabietto grita con fuerza la necesidad de dar una dimensión a su vida, de decir algo, y Capuano lo desafía a averiguar si tiene realmente algo que decir. A través de ese encuentro particular, Fabietto encuentra dentro de sí mismo la fuerza para ser alguien. Lo que sea que eso signifique.

Al día siguiente, mientras la ciudad celebra la victoria del “campionato” de Napoli, Fabietto se muestra totalmente desinteresado por algo que hasta hace un tiempo habría representado el momento más feliz de su vida. Pero no hay lugar para la felicidad en la vida de Fabietto, al menos por el momento. La prioridad es descubrirse a sí mismo, y la vida madura que le espera. Así que toma el tren hacia Roma, persiguiendo la expresión de sí mismo que le viene más naturalmente en ese momento. Y al final, ‘o munaciello aparece en una estación desierta, lo saluda con el silbato que siempre usaban sus padres y le da su bendición. Fabietto no fue abandonado. La vida adulta le espera. Un poco antes de lo que había planeado, pero no tanto como para sucumbir.

Una historia real

Una curiosidad importante de la película: la historia de Fabietto y la repentina muerte de sus padres cuando tenía 16 años es la real del propio director Paolo Sorrentino: los padres del director napolitano fallecieron a esa edad, a causa de una fuga de gas en su nuevo casa de vacaciones. El director debería haber estado con ellos, pero justo ese fin de semana, por primera vez en su vida, su padre le había dado permiso para ir solo al estadio, a ver el partido del Napoli. Solo por este fatídico suceso Sorrentino sobrevivió a la muerte de sus padres.