¿Quién mató realmente a Nancy? Explicamos el final de Mujeres Imperfectas y las impactantes diferencias entre el libro de Araminta Hall y la serie de Apple TV+.
Lee la versión en inglés de este análisis aquí:
Imperfect Women: The Series Twist and the Book’s Ending
A medida que fuimos testigos del desarrollo de los acontecimientos en la serie de Apple Mujeres Imperfectas, quedaba cada vez más claro que habría algo más por descubrir, más allá de la superficie de las cosas. Prácticamente en cada episodio, nuestras sospechas eran desviadas hacia otro lugar, y la duda sobre quién había matado realmente a Nancy persistió hasta el último capítulo.
Incluso en mitad del final, no estaba claro aún hasta qué punto era relevante la implicación de los demás personajes en torno a aquella trágica noche. Al terminar, el desenlace parece explicar las cosas de manera explícita y, sin embargo, algunas preguntas quedan flotando en el aire: las mujeres imperfectas del título parecen querer decirnos algo más, y surge la curiosidad natural de saber si el libro en el que se basa la serie —la novela homónima de Araminta Hall publicada en 2021— tiene algo más que contarnos.
Quien ha leído el libro ya lo sabe: la serie es muy diferente de las páginas de la novela, e incluso la pregunta principal de la historia, quién mató a Nancy, tiene una respuesta distinta. Una respuesta que refleja una interpretación diferente sobre por qué estas mujeres son imperfectas y qué hacen para gestionar tales imperfecciones.
El final de la serie Mujeres Imperfectas
Durante la evolución de la trama en la serie, las sospechas sobre quién cometió el asesinato cambian en casi cada episodio: al principio la policía sospecha del marido, Robert; luego surge el misterioso nombre del amante, David, y finalmente descubrimos que David era solo un seudónimo ficticio. A mitad de la serie, sin embargo, se aclara al menos la identidad del amante: es Howard, el marido de su mejor amiga Mary, con quien Nancy tuvo un breve romance.
No obstante, las ansiedades de los últimos días de vida de Nancy demuestran su voluntad de interrumpir la relación con Howard. En el último episodio, incluso la escuchamos decir explícitamente que quiere confesar lo ocurrido a Mary. Y esto nos conduce al asesinato, que se revela solo en el final de la serie: tras un breve y adicional elemento de distracción que nos hace sospechar de la responsabilidad del padrastro, Scott, finalmente vemos el momento en que Nancy muere con nuestros propios ojos.
En la serie Mujeres Imperfectas de Apple TV+ no hay lugar para la duda: es Howard quien mata a Nancy, empujándola con violencia contra el muro del puente después de que ella amenace con revelar la verdad a Mary. Esto sucede incluso bajo la mirada de Scott, a quien, sin embargo, la policía no cree.
El final de la serie nos guía después a través de los eventos posteriores, con Howard muriendo en el mismo lugar del asesinato de Nancy tras intentar matar también a Mary y Eleanor. Así, la versión de la historia que vemos en pantalla nos lleva a un «final feliz» en el que Eleanor y Mary retoman sus vidas, aceptando lo sucedido y comenzando de nuevo.
Pero el libro cuenta una historia diferente: mucho más oscura y controvertida.
¿Quién mató realmente a Nancy en Mujeres Imperfectas? La verdad del libro
En la novela de Araminta Hall, la muerte de Nancy adquiere matices profundamente distintos. Incluso en las páginas de la novela, Nancy mantiene una relación con Howard; aquella noche, se cita con él en ese puente de infame recuerdo. Pero los dos no están solos.
La gran brecha entre el libro Mujeres Imperfectas y la serie adaptada radica en Marcus. En la novela, el hijo mayor de Mary y Howard es plenamente consciente del romance entre su padre y Nancy. Antes de aquella noche, llega incluso a decirle a su madre que su padre había besado a otra mujer, aunque no logra revelarle la identidad de la misma. Sin embargo, esa noche Marcus también sabía que Nancy y Howard se iban a encontrar.
Decidido a enfrentarse a ambos, Marcus sigue a su padre hasta el lugar del encuentro. En ese instante, el joven está furioso con los dos, a quienes considera corresponsables de las consecuencias de esa traición familiar. Se desata un altercado caótico en el que Marcus ataca a su padre y Nancy intenta proteger al chico. En el fragor del momento, Marcus empuja a Nancy; ella pierde el equilibrio, se golpea la cabeza y muere.

En el libro, por lo tanto, Nancy muere en medio de esa disputa con Marcus. El joven, lógicamente, no había acudido allí con la intención de matar a nadie, pero los acontecimientos se descontrolaron de forma irreversible.
En la parte final de la obra, Marcus confiesa lo sucedido a su madre, Mary, quien instintivamente se entrega a la misión de protegerlo de cualquier posible culpa. En un desenlace impactante, Mary quema las pruebas que señalaban la responsabilidad de Marcus y se acerca a su marido, Howard, con un frasco lleno de pastillas. Ante la verdad y consciente de que su hijo corre el riesgo de ser condenado, Howard decide quitarse la vida ingiriendo las pastillas, permitiendo así que quienes sobreviven carguen sobre él toda la responsabilidad por la muerte de Nancy.
Las mujeres imperfectas y la proyección de la culpa
Llegados a este punto, podemos comprender mejor por qué las mujeres del libro son verdaderamente «imperfectas». Nancy, Eleanor y Mary deben lidiar, cada una, con los matices de una culpa ligada a su propia conducta: Eleanor por el vínculo que forja con el marido de Nancy inmediatamente después de su muerte; Nancy por su aventura con Howard; y Mary por el ocultamiento de los actos de su hijo que, en última instancia, conduce al fin de su propio esposo. Cada personaje en el libro arrastra sus fallas; sin embargo, en el tapiz general de los acontecimientos, las tres protagonistas se distinguen por la manera en que, finalmente, intentan rendir cuentas con sus propias transgresiones.
Es aquí donde la serie se percibe algo sesgada: al ver Mujeres Imperfectas en Apple TV+, la culpa que atormenta a Nancy y Eleanor es palpable, pero la de Mary permanece oculta, presentada, en cambio, como una mera víctima de la malicia de Howard. Solo al descubrir la verdadera caracterización de Howard en el libro comprendemos por qué Mary es también una «mujer imperfecta»: ella es quien, indirectamente, mata a su marido para enterrar la verdad y proteger a su hijo.
Dentro de las dinámicas de una serie de televisión, un villano despiadado como el Howard que vemos en pantalla es, por supuesto, un recurso sumamente eficaz; como espectadores, se nos rompe el corazón por Mary, la madre devota que, hasta el final, corre el riesgo de perder a sus hijos por la perfidia de Howard. La verdad, no obstante, prevalece: en la intención original de la autora, cada personaje es imperfecto a su manera, pero ninguno es un asesino a sangre fría que merezca una celda.
El mito de la «Víctima Perfecta» y el doble desenlace
Existe un sutil elemento psicológico que impregna ambas versiones, pero que en el libro adquiere un matiz perturbador: el papel de Nancy como arquetipo de la «mujer perfecta». Nancy era el sol alrededor del cual giraba el universo de sus amigas; era la más bella, la más realizada, la que parecía poseer todo lo que Eleanor y Mary solo podían anhelar.
En la narrativa de Araminta Hall, su muerte no es simplemente una tragedia; se convierte, paradójicamente, en un vacío que las demás comienzan a llenar. Con Nancy fuera de escena, Eleanor puede finalmente ocupar el lugar de su amiga al lado de Robert; Mary, por su parte, vuelve a ser la única mujer de Howard y encuentra una nueva y oscura raison d’être en el papel de protectora ferozmente imperfecta de su familia. La desaparición de la «perfección» permite a las supervivientes dejar de enfrentarse a un ideal inalcanzable y abrazar, por fin, sus propias sombras.
¿Existe un final mejor que el otro? Eso nos corresponde a nosotros elegirlo. La serie de Apple TV+ transforma el misterio en una historia de abuso doméstico finalmente cortada de raíz, con un monstruo expulsado definitivamente del juego. El libro, en ciertos aspectos, es más punzante, dejándonos la carga de juzgar la conducta de cada personaje, pues no hay un único «villano» que destaque sobre los demás.
¿Qué es mejor: el calor reconfortante de un final claro o el gélido atractivo de una conclusión donde las sombras de la culpa nos manchan a todos?
Preguntas frecuentes: Los misterios de Mujeres Imperfectas
En la adaptación de Apple TV+, el responsable de la muerte de Nancy es Howard. En un arrebato de rabia obsesiva y desesperación por mantener su secreto, Howard empuja violentamente a Nancy contra el pilar de un puente después de que ella amenace con revelarle su aventura a Mary. La serie presenta este acto como una manifestación definitiva de violencia y el momento en que la máscara de Howard cae por completo.
La novela original de Araminta Hall ofrece una verdad distinta: Marcus, el hijo mayor de Mary y Howard, es el autor del crimen. A diferencia de la serie, la tragedia del libro nace del descubrimiento por parte de un hijo de la traición de su padre. Marcus sigue a Howard a su encuentro secreto con Nancy y, durante un altercado físico con su padre, empuja a Nancy. Ella cae, se golpea la cabeza y muere, transformando una confrontación en una tragedia accidental pero irreversible.
Técnicamente, la muerte de Nancy en la novela se califica como homicidio involuntario. Marcus no acudió al puente con la intención de matar; sus acciones fueron una respuesta agresiva y reflexiva al trauma emocional de la infidelidad de su padre. Sin embargo, la definición legal importa menos que las consecuencias psicológicas, ya que el acto obliga a su madre, Mary, a una vida de complicidad fría para protegerlo.
Mientras que el Howard de la serie encuentra su final en un enfrentamiento dramático, el personaje del libro se enfrenta a una «justicia» mucho más privada y sombría. Al enterarse de que Marcus mató a Nancy, Mary toma el control de la narrativa: conduce a Howard hacia su propia muerte para encubrir a su hijo, confrontándolo con la verdad y proporcionándole los medios para que se quite la vida. Al permitir que Howard asuma toda la responsabilidad a través del suicidio, Mary asegura que el secreto quede enterrado con él, salvaguardando el futuro de Marcus a costa de la vida de su marido.
El título hace referencia a las profundas sombras psicológicas y los compromisos morales de las tres protagonistas. Cada mujer es «imperfecta» a su manera: Nancy por traicionar a su mejor amiga; Eleanor por su decisión de ocupar el lugar de Nancy tras su muerte; y Mary por permitir la muerte de su esposo con el fin de encubrir la verdad y proteger a su hijo.. La historia analiza estas intenciones para demostrar que, tras cada vida «perfecta», se esconde una cadena de decisiones oscuras y humanas.